18 de octubre de 2014

La promoción de la Universidad se despide: sin llorar


Carta abierta a los compañeros egresados de la EAP de Comunicación Social de la FLCH (UNMSM), año 2013...
Ya hemos egresado y concluido lo que un día empezamos al aprobar el difícil examen de admisión de la UNMSM [vamos, después de varios intentos ya sabíamos los temas y, hasta, las trampas de las preguntas]. Queda en el recuerdo aquel domingo en el que, sin más que con un lápiz y un borrador, encaramos 100 preguntas que decidieron nuestro futuro [para bien o para mal, aquí estamos].
Ingresar a San Marcos no fue fácil [aunque tampoco tan difícil, valgan verdades]. Si no que lo digan los miles de postulantes a los que les quitamos una vacante [esos que después de la academia se iban al Honey, Retablo, Los Botes o se ponían a dormir en la biblioteca de Aduni -última carpeta, por favor-]. Las horas de preparación y el ciclo de repaso por el que pasamos [además del verano, anual, semestral, segundo anual y, obviamente, el cambio de academia: mucho roche]. Los simulacros, la pre, las maratones, los grupos de estudio [el coleccionar los boletines de Aduni y hacerse pata de los profesores]. Hasta que, por fin: ingresamos [ya teníamos ventaja, ¿no?].
Ingresamos. Entramos a un nuevo mundo con las esperanzas de abrir nuestros horizontes [y conocimos todos los "ismos" habidos y por haber. ¡Gracias Dante Castro, Zenon de Paz y Muñoz!]. De conocer el mundo y ser mejores personas, pero nada fue fácil [ni el examen de Psicología que la mayoría desaprobamos, ¿no? ¿NO?].
2008. Pinochito quemado en San Marcos. Todavía no ingresábamos pero ya sentíamos lo que es la TRADICIÓN.
El primer día tampoco. Matricularse, toda una odisea [desde entonces ya nos íbamos acostumbrando a hacer colas]. Conocer la inmensidad de la universidad, el primer reto, los baches, las aulas... [el burro]. Luego, el segundo objetivo: escoger los profesores aunque no contábamos con las referencias necesarias [a la suerte, pes. Yo también me emocioné cuando leí Carlos Cornejo, pero no era el de la tele :/].
Luego vinieron los primeros cursos: Historia, Lógica, Biología, Matemática [la histórica, menos mal, uf], Filosofía y, con ello, los amigos de otras especialidades [esos sí que chupaban, sobre todo los de Literatura y Filosofía]. 
Hasta que nos juntaron [unos llegaron, otros se fueron: somos los que estamos]. Pero poco a poco fuimos conformando un grupo de amigos [es lo que hay]. Y para ello fueron de gran utilidad algunas actividades como el Interfacultades o la Semana de Comu [el Miss Comunicador, ¡qué vergüenza! Desde ya íbamos farandulizando las cosas: todo es cuestión de acostumbrarse]. Claro, no tuvimos un gran triunfo [pero sí ganamos mucha experiencia].
Aquellos días aprendimos que sí se podía combinar el aprendizaje con la diversión [además del ¡estudiar y luchar es deber estudiantil!].
Por supuesto, vinieron los trabajos grupales [ya, también nos pasó: uno es el que hacía todo, algunos financian y otros solo ponen su nombre: "amigos"]. El aprender a investigar [*copiar de uno es plagiar, copiar de varios es investigar*]. El ir descubriendo a Van Dijk, Mattelart y otros [dividirnos los libros para hacer resúmenes y abarcarlo todo fue una gran empresa]. Pero también aprendimos a lidiar con las virtudes y defectos de cada uno de nosotros, que nos ayudó a conocer mejor y desarrollar nuestras potencialidades de trabajar en grupo [era una obligación, qué más da].
Entonces comenzaron a nacer algunos sentimientos tan humanos: las amistades, enamoramientos, peleas, reconciliaciones, rencores [la política, fuck].
En el tercer año comenzaron a llegar grandes experiencias [ya, los viajes con Pacheco, lo fue todo: Marcahuasi, Lachay, Paracas...], las amanecidas en otras casas, los trabajos virtuales, las delegaciones de obligaciones, las exposiciones y otras responsabilidades [sanmarquino que se respeta hace todo a última hora]. A su vez, los grandes proyectos conjuntos como lo fue Combase, que en algún momento nos demostró que estábamos dispuestos a innovar lo que hacíamos [¡Combase nunca muere!].
Con el tiempo, además de convertirnos en sanmarquinos, nos bautizaron como los muñecos [sí, María y Muñeca, <3, cuantas veces nos fiaron y guardaron cosas. Tanto así que pude recuperar un USB después de tres meses. ¡Este cartón también va para ellas, caracho!].
Además de la amistad fuimos conociéndonos mejor [es lo que hay, parte II].
Toda promoción tiene su gusano [¡que viva el Malquismo!], aunque, claro, no lo neguemos, todos hemos ido al comedor, al menos una vez, y por qué no al almuerzo especial [¡a esa altura ya nos habíamos acostumbrado a hacer colas y dejar nuestra piedra!]. Nos han cachimbeado, hemos cogido mal la charola, hemos hecho nuestra cola y perdido el tiempo [y probado el almuerzo frío: marca sanmarquina registrada].
Típico. Uf.
Conocernos también fue estudiar en los salones [ah, y cómo no acordarse de los putos vigilantes que te sacaban de los salones peor que al Gringasho de la Dirincri]. Y el ultimar las exposiciones para deslumbrar a los profesores y demostrarles que habíamos leído, aunque sea solo las conclusiones, pero estábamos preparados [la práctica hace al maestro].
Pasamos por la Biblioteca Central, sacamos libros, separatas, almorzamos en la Facultad de Economía, repasamos nuestras lecturas en el parque, usamos la cabina de radio, la sala de cómputo y probamos los panes de Industrial [y los vinos de 3 soles de la tienda de la Puerta 3, claro]. Hicimos todo y todo lo hicimos juntos [es lo que hay, parte III].

El cuarto año empezó con la difícil decisión de escoger nuestra especialidad [ya qué chucha, perio, dijimos]. Para algunos una decisión ya tomada y sencilla. Para otros algo que pensar demasiado y sobrepesar. Para unos cuantos, todavía, una decisión no se sabe si adecuada pero que en la experiencia nos permite saber que esta carrera, la comunicación, te da las opciones de poder desarrollarte en amplios campos laborales [igual terminarás haciendo notas de prensa :v].
Cada inicio de año, cómo no renegar, si matricularnos era una misión imposible o casi solo accesible para quienes no comparten Internet con toda la familia [ni con tanto F5 el SUM cedía, hasta para eso nos amanecíamos perdiendo el tiempo].
Junto a los cursos, empezaron las primeras prácticas y experiencias laborales [practicantes dignidad]. El llegar tarde a las clases, a veces faltar, el pedir a otros que te firmen [favor con favor se paga] y, vaya momento: el primer sueldo [mínimo, pero qué más da].
El desarrollo de los cursos nos hizo inmunes a las transnochadas. ¿Una amanecida más? ¡Qué importa! [papita con huevo de por medio]. Los trabajos finales, los parciales, la monografía, las impresiones, investigaciones, el PPT, el Excel [los resúmenes grupales, ustedes saben a lo que me refiero].
Llegado el final de cada ciclo, recuerdan compañeros, venía el ¿y ahora dónde celebramos? [¡tripa, tripa, tripa!] 
Las verbenas, capítulo a parte. Ser parte de ellas es también el sentirse orgulloso de ser sanmarquino. La de Sociales, de Psicología, de Derecho: hacíamos de cada una de ellas, nuestra [si no dónde podías ver a los hermanos Cartagena y Sensual Karicia sin pagar un sol].
El último año llegó rápido. Comenzaron los contactos y, a su vez: la tesis [ptm].
Y claro cómo olvidarnos de los grandes privilegios que representó y es ser sanmarquino [pagar medio, básicamente, y poder contarle a cualquier persona tus aventuras en el comedor y el burro]. Al decir que eres de San Marcos, no sé ustedes, pero siempre generas un aura de admiración: no cualquiera ingresa y mucho menos termina: y lo logramos nosotros [también eso, comienzas con la clásica de "ingresar no es fácil, postulan miles"].
Pero ser de la Decana también nos trajo otros privilegios. Cómo olvidar los conciertos que íbamos a escuchar aunque sea solo desde el tercer piso [Metálica, Marc Anthony y hasta Olga Tañón. Lástima que Calle 13 llegó pasadas las 03:00 a.m.]. Claro, solo escuchar, porque nuestros alicaídos bolsillos solo nos permitían eso [ahí está]. Aun cuando estaba a nuestro alcance el trepar el muro, la fiebre de la juventud, lo permitía todo [malditos VIP que jodían las entradas].
04 de diciembre del 2011. Pese a que Calle 13 llegó ALGUNAS horas tarde, igual lo disfrutamos.
¿Y ustedes, compañeros, llegaron al quinto año debiendo electivos? [ja, no, para eso estaba Bonilla]. Esos cursos que para algunos debieron representar una ayuda en cuanto a créditos, algunas veces también significaron ese esfuerzo demás que nos demostró que somos fuertes [mi lista de los que valían la pena: Mamani, Malpartida, Falla, Mamani, Mamani].
Conocernos también fue recorrer Lima. De San Juan de Lurigancho a Villa El Salvador, de Ancón a Breña, de Barranco a Villa María: bien dicen que San Marcos es el Perú en chiquito [algunos viven más lejos, te pasas oye]. Pero para nosotros no había límites, total compartir momentos juntos era la consigna [chupar, nada más].

Las huelgas, las tomas de facultad, las marchas: de todo aprendimos y es que el devenir de San Marcos también es la problemática de nuestra sociedad inseparable de nuestra conciencia como peruanos [lástima que no llegamos a quemar un pinochito]. Eso también somos o aprendimos ser, mejores profesionales por nuestra familia y por quienes menos tienen [aunque no faltará quien solo piense en tener el carro del año -_-].
No todos estamos aquí, pero esta promoción es de quienes empezamos y, desde cada una de nuestras actividades, hacemos que el nombre de la Escuela de Comunicación quede en alto [Rudy <3]. Porque eso somos, embajadores de San Marcos y sus enseñanzas que les permitirán abrir las ventanas a futuros profesionales [pásame tu CV, cachimba, yo te recomiendo].

Hoy le decimos un hasta luego a nuestra facultad: al patio, las bancas, ¡el parque!, la rampa y tantos espacios que hicimos nuestros durante esta etapa, junto a grandes momentos y recuerdos [el baño de Sociales]. Ahí están la chocolatada de fin de año del Joven Letrado de San Marcos o las semanas de las escuelas y aquellas ceremonias en el auditorio que nos sacaron más de una sonrisa [pastruladas de cachimbos].
Hasta la ceremonia de graduación [y S/. 500 menos en la billetera]. Aquel momento en el que, al salir del colegio, te imaginas algún día [aunque no seas ingeniero]. Para muchos una ceremonia única en la vida. Pues bien, lo logramos juntos [insisto, S/. 500 menos]. Todos. Pero no es el fin. Es el inicio de más compromisos, responsabilidades, retos, en los que probablemente estemos juntos y, luego de algunos años, recordemos para agradecer por el tiempo que San Marcos nos acogió y permitió formar parte de su historia [coleguita ignorante!].
Bonus track: Tras una investigación sesuda encontré una clase maestra dictada por un profesor de Historia de la academia Aduni [nótese el estado del salón y por qué le llamábamos "corral"]. El profesor es un tal Iván Caldas, uno de los mejores en su materia. Histórico. [hip, hip, urra!]


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27 de septiembre de 2013

La Chicharra: de periodismos (otras yerbas) y otros males


Diez segundos no alcanzan para hacer mucho, pero sí para matar. Para matar un policía, por ejemplo. Te consigues un fierro y listo. Te contratan, te adelantan la mitad del botín por tu valentía, y con una simple acción de inteligencia, el ser que estorba a alguien está marcado y próximo a desaparecer. El día final y un disparo. Sicario y víctima. Frente a frente. En diez segundos o menos. Total, la policía llegará al lugar del crimen en 8 minutos, en el mejor de los casos. En 8 minutos ya puedes estar a kilómetros, dispuesto a cobrar lo que te falta del trabajo y planificar el siguiente golpe. Ya está: muerto.


Vicente Chambón, una de las mejores representaciones que se hizo de un personaje dedicado al periodismo.

Así lo pensaste, amigo. El policía no tenía la culpa. La víctima no era él, en realidad. Lo mataste pero era la persona menos involucrada en esto. Su mala suerte consistió en cruzarse en el camino de otro, de otro más poderoso. Se jodió. Total, tus hijas y tu madre necesitan comer. Y si no matas qué haces. ¿Trabajar? De qué. Con antecedentes penales no te aceptan. Sabes que no. ¿Ser estibador, cobrador o cargador? Eso no va contigo. ¿Trabajar mucho para ganar poco? No estás acostumbrado a eso. Y no lo harás, al menos hasta que te jubiles. Todavía tienes tus años.

La policía ya debe de estar por llegar, los periodistas y todas las mierdas de siempre. Los que se creen héroes. ¿Héroes de qué? Ya hay una persona muerta. No la resucitarán. Ellos tampoco entienden. Nunca intentaron hacerlo. Tú no eres un sicario común, tú eres un padre de familia.

Quince minutos después del crimen, efectivamente, llegó la policía a averiguar el crimen. (Solo lo harán si les conviene). La antes desapercibida picantería de San Juan de Miraflores en la que se había cometido el asesinato del día, ahora era la estrella de los reflectores. Sin embargo todos los saben: los asesinatos en Lima no solo reflejan lo precaria de nuestra seguridad, también dan portadas. A la gente le gusta, siempre y cuando no sean las víctimas.

Una buena foto, mucha sangre en el texto y una bailarina al costado son los ingredientes perfectos para la portada que se mostrará en el quiosco. Y qué cocinero más ducho que Ernesto, redactor de calle, experiencia, contactos y sueños frustrados. Ernesto es lo que en una redacción se conoce como un dinosaurio, un tipo de años, que ha vivido y conoce la calle. Ciertamente su vasta experiencia en el periodismo empezó a muy corta edad, cuando aun, indeciso, se cuestionaba si el periodismo era la profesión que desarrollaría para toda su vida. Toda la vida.


Descripción gráfica

Ya en la secundaria había aprendido a diferenciar la prensa objetiva de la sensacionalista. Eran años crudos para la democracia peruana a causa del autogolpe de Alberto Fujimori, en los que decidir estudiar periodismo y, peor aún ejercerlo, era sinónimo de desprestigio. A diario las portadas exhibían la mierda con la que estaba (está) hecha la sociedad, con sus excepciones de siempre, claro. Las buenas redacciones, y más difícil aún las buenas facultades de Comunicación, estaban abandonadas o, en su defecto, poco a poco cada vez más infectadas por los brazos de la corrupción. 

Con las líneas editoriales tomadas, los dueños de los medios aliados al sistema corrupto y los grupos económicos dispuestos a tumbarse a cuanto redactor caprichoso dé gritos de libertad; 'Neto' sabía que, como en la vida, ingresar era fácil, pero mantenerse y luchar sería el reto. Mantenerse y luchar; luchar bajo los ideales que te enseñaron en tu vieja facultad y a los cuales no podías decepcionar. Algo tendrías que haber aprendido.

La juventud, vieja traicionera, te las jugaría de nuevo. Añádase la inexperiencia, el pago de derecho de piso y la minúscula presencia de un joven aspirante a periodista reconocido y respetado para que sepas que puedes proponer pero no decidir. Derecho a voz, pero no a voto. El medio no es tuyo, amigo. Tu nota le puede gustar a tu editor, pero no así al director adjunto o al editor general. No va, te dijeron muchas veces. Cómo puedes escribir sobre el precio del petróleo, si el director es dueño de una cadena de grifos. Tu texto no va, ya compraron el espacio. Estás chocando con la empresa que paga publicidad. ¡Cambia de tema! Busca en internacionales, ahí encontrarás temas para llenar hoja, eso le gustará al director, te repitieron.

El periodismo de José Carlos Mariátegui, Jorge Basadre o Luis Alberto Sánchez estaba en distancia a décadas, pero a años luz de calidad con el que se daba al público todos los días. No había de otra. Si no escribías, ¿para qué estudiaste? ¿Cuál es la siguiente víctima? Perdón, no escuche. ¡Andrade!, el gordo quien desde su sillón quiere hacerle la lucha al chino. Búscale otro adjetivo para mañana. Se acercan las elecciones y el desprestigio debe continuar.

¡Vendimos récord y al jefe le gusta! Hay que seguir con el tema, balbuceó en la última reunión el editor. Claro, como él no es que escribe y no tiene que colocar su firma. ¿Y tú, redactor? ¿Estabas conforme? Sin duda no. No era lo que esperabas: escribir sí, pero no esto. ¿Qué otro camino? El negocio familiar, se podría repotenciar. La economía pasa por altos y bajos, luego del shock los rezagos continúan, pero se puede tener esperanzas. Perú, país de las esperanzas que resucitan.

Los días, las semanas y los temas pasan pero no los dueños que contribuyen a formar la opinión pública en los peruanos. Eso lo sabías, pero qué podías hacer. ¿Acostumbrarte? Quizá con un nuevo gobierno. Salió el chinito, llegó el cholo, luego el criollo y ahora el nacionalista, pero no pasa nada. Se critica a las autoridades, pero no al sistema. Esa es la consigna, ¿no la leíste? Está en el 'Manuel de Estilo'.

Chino, Cholo, Criollo, Naciona... perro, gato, rato. 

Podrá volver la democracia al país, se volverá a ir, claro, pero no la función social de los medios. Generación tras generación fue así. No lo olvides, eres el sueño de mamá y papá. Esa noche, cuando llegaste al diario y te comisionaron a cubrir el asesinato del policía, con más de 20 años contando este tipo de historias, ya conocías la rutina que vendría. Hablarían los testigos, los presenciales y los que se imaginaron el hecho; la policía, con fe, capturaría al sicario, pero no al responsable, al que los amigos abogados conocen como el autor mediato, y la portada del día siguiente tendría los ingredientes perfecto para las ventas, pero ¿qué cambiaba? Cuántos asesinatos más tendrías que cubrir en lo que resta del año. ¿Alguno valdría la pena?

Volvemos a especular, Ernesto.

La profesión te había enseñado a cubrir todo tipo de notas, golpes, triunfos, ¡Cienciano campeón de la Sudamericana! (tremenda borrachera la de entonces) y también despidos. De los jóvenes, sobre todo. Si algo tiene el periodismo es la inestabilidad, les habías advertido a los jóvenes, pero no se entiende, el que nace para esto, ahí se queda. “Una vez más en la calle”, no es una frase novedosa para los que se acostumbran a esta vida.

Se van a cumplir 10 años de la obtención de la Copa Sudamericana por parte de Cienciano. 10 años, carajo.

Esa noche, la del asesinato, Ernesto llegó a la picantería con la vieja libretita de notas hambrienta de historias de siempre y de sangre. Lima puede ser sucia, pero jamás aburrida. Violaciones, atropellos, asesinatos; nunca falta nada para llenar hojas. ¿La misma huevada mañana? Sí, seguramente, te respondiste.


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12 de marzo de 2013

Fiesta grande y colorida por la Virgen de la Candelaria

"... el desfile de las danzas puneñas en las calles y plaza de armas de la ciudad fue el espectáculo más cargado de significado que vi nunca; y le dije al prefecto del departamento, mientras lo observábamos: este desfile en los Campos Eliseos de París o en la Quinta Avenida de Nueva York causaría deslumbramiento y despertaría en los espectadores inquietudes jamás suscitadas antes en el corazón y la conciencia de esos públicos". 

Escribió José María Arguedas, impresionado y emocionado, en uno de sus artículos sobre la música folclórica andina; en este caso, la del Altiplano.

La danza, como la agricultura, tiene un calendario. Un ciclo que marca sus celebraciones y festividades. La fiesta, en la que se incorpora la danza, las costumbres y las devociones, es, a la par, un agradecimiento por los nuevos proyectos y por lo recibido o hecho durante el año.

"Y como el calendario festivo es extenso en nuestra región, la fiesta y el rito están en todo el tiempo y en cada comunidad, paralelo al ciclo vital de la naturaleza y el hombre: la madre tierra y sus hijos", sintetiza el libro Puno festivo.

En la cultura andina, en suma, se baila, entre múltiples opciones, por devoción, por diversión o por obligación -ya sea por los cargos que se deben cumplir en los barrios o porque así lo manda la tradición-; pero siempre es un acto divino de renovación de energías.

Caporales Perú Inka. El caporal, danza de luces del Altiplano, es uno de los bailes con mayor aceptación en la festividad.

Una de las mayores festividades es la que, en Puno, en febrero, se celebra en honor a la Virgen Candelaria. Celebración que Arguedas no exageró en señalar que simboliza, en su total cabalidad, al pueblo del Altiplano: un grupo social y étnico con identidad propia y definida.

En sus numerosas danzas, como la morenada, diablada, caporal, waka waka, tinkus, llamerada, entre otras muchas, se reflejan su ideología, idioma, creencias, costumbres, tradiciones, arte, convivencia social, música, teatro, mitos y leyendas.

La festividad tiene dos etapas que empieza en agradecimiento a la Madre Tierra. En esta primera parte, que se inicia el 2 de febrero, adquieren protagonismo los habitantes del campo, quienes practican sus danzas autóctonas y reflejan la convivencia del hombre con la naturaleza.

"Son comuneras y comuneros que vienen a reproducir lo que festivamente realizan en sus pueblos. Son gente que no se disfraza, sino más bien traen lo que consideran los identifica, los visibiliza, en un universo donde la singularidad es básica y tanto el pasado como el presente importan", escribió Sonaly Tuesta, quien ha recorrido esta como muchas otras fiestas en todo el Perú.

Luego es momento de las danzas de luces. Espacio para el paso de las comparsas urbanas que, durante todo el año, realizan innumerables esfuerzos por asistir a la Capital del Folclor Peruano. Se baila todo el año, pero se disfruta más en estas semanas. 

Tinkus. Pasacalle en honor a la Virgen Candelaria. Lima, febrero - 2013. 

A la Mamita Candelaria la bailan propios y ajenos, diablos y ángeles, devotos y ateos, limeños y puneños. Caporales, diablos, chinas diablas, machitas, morenos y ángeles, osos y cóndores invaden las calles. 

Sonaly Tuesta, en otro texto, referiría que "a la Candelaria la persiguen los diablos y morenos. Devotos, enmascarados, rezan mientras bailan. Lloran. La fe se parece a una luz centellante que deambula por las calles de Puno y los posee en una euforia interminable".

Fraternidades que se forman por entusiastas integrantes quienes, con guapeo y sacrificio, van danzando y coloreando las calles. Así es la fiesta. "Es momento de carnaval, es tiempo de ch'allas y uywach'uas, de wifalas y chak'allos", describe el libro Puno festivo. ¡Es  tiempo de bailar por la Virgen del Socavón! 

Morenas. La morenada es una danza mestiza de movimientos simples y colectivos.

José María Arguedas estudió durante gran parte de su vida, con gran profundidad, el significado de la música andina. El 28 de marzo de 1943 apareció, en La Prensa de Buenos Aires, un texto suyo titulado La danza de los sicuris que, entre otras importantes conclusiones, indica: "Los Sicuris de Puno son de una complejidad extraordinaria; cada instrumento representa una flauta de órgano, y diez o quince indios tocando sicuris forman una orquesta, un órgano impresionante en que cada flauta está tocada por un artista, por un ser viviente y excitado de violenta sed de danza y embriaguez". 

Luego añade: "la mayoría de veces no los contratan ni les pagan; bajan en peregrinación por demostrar su piedad y por rendir homenaje a los santos patronos, por los agasajos y las bebidas, por deslumbrar a los pueblos y como embajadores de los indios del gran altiplano... Tocan bailando, pasan por las calles en tropa; mientras caminan danzan suavemente, pero al llegar a las esquinas el bombo truena más alto, los bailarines forman círculo y danzas a salto, y mirándose las caras aproximándose unos a otros como para acompasar mejor las notas: y suben cada vez más al ritmo del huayno y la danza termina en un zapateo violento y alocado". 

Sikuris. Arguedas diría que es un ritual extraño, que significa fiesta, multitud, procesiones, vísperas de grandes borracheras y llantos.

Cuando Dante Alieghieri, en su Divina Comedia, ingresa al Infierno lee las siguientes palabras en el dintel de la puerta de ingreso: "Por mí se va a la ciudad del llanto; por mí se va al eterno dolor; por mí se va hacia la raza condenada: la justicia animó a mi sublime arquitecto; me hizo la divina potestad, la suprema sabiduría y el primer amor... ¡Oh, vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza!". 

La llegada hispana a la América india significó la imposición de nuevos patrones culturales, durante el proceso de evangelización, como la idea del Infierno y sus variantes, según argumenta el antropólogo Walter Rodríguez, en su artículo Oro, brocados y bordados para la Virgen de la Candelaria: racionalidad de una devoción. Pronto, las comunidades andinas trasplantaron a sus rituales y fiestas los elementos católicos, como sucede, justamente, en las celebraciones a la Virgen de la Candelaria.

Un proceso de asimilación y sincretismo continuo, como lo sostiene Julián Palacios, un maestro universitario puneño de la cultura y sabiduría indígena, según la cita que realiza Arguedas, quien afirma que los diablos, personajes centrales de la diablada, son de origen reciente, incorporados, aproximadamente, en la segunda década del siglo XX por los obreros de Puno para solemnizar la fiesta a la Virgen. 

  Morenada de la Asociación Centro Unión Capachica. Alcohol, elixir de la vida. 

Un hecho devocional importante en las celebraciones es el vestuario. Aunque muchas de las veces es donado, representa, para las fraternidades, el cumplimiento de la promesa hecha a la Virgen, según continúa argumentando el referido antropólogo. El atuendo con el que se baila, casi siempre de estreno, destaca por el arduo empeño, cultural y económico, que le dedican las agrupaciones. Se valora, sigue refiriendo Rodríguez, la concepción artística, la iconografía, la confección y la identidad que ayuda a diferenciar a cada comparsa. Se cuida los más mínimos detalles porque también simboliza prestigio, pedidos, favores, interés, agradecimiento y preocupación hacia la Mamita.

Arguedas referiría al respecto, sobre los vestuarios, que en ninguna otra región se creó tal cantidad de disfraces que buscan reflejar, en toda su magnitud, la devoción. Muy pocos pueblos, añadiría el destacado etnólogo nacional, si se quiere comparar, supieron aprovechar, con gran imaginación, los vestidos y adornos de origen español para disfrazar y dar misterio a sus bailarines.

Mamachas. Candelaria - Lima 2013. 

Ciertamente parte del atractivo de la fiesta, para los bailarines, pasa por ser una oportunidad de relajación. Por ejemplo, un momento muy esperado es la parte final de la celebración en la que se practica el cacharpari, una recepción de agradecimiento a los danzantes por su participación. Se comparten grandes cantidades de alcohol y comida tradicional que, en la mayoría de los casos, corre a cargo del padrino, alferez o mayordomo. 

Otra costumbre habitual es el challado. Challar es celebrar un hecho favorable, con comida y más bebida, cuando, sobre todo, se inaugura algo valioso para la fraternidad. En las agrupaciones generalmente se acostumbra challar el estreno de nuevos vestuarios o cuando, por primera vez, nuevos integrantes forman parte de una presentación. Se rocía el suelo o el elemento agasajado con lícor en honor, agradecimiento y en busca de bendiciones de la Madre Tierra.

¡Llegó la banda! Parte importante, en las festividades, es el ritmo que ponen los músicos. 

El altiplano, ciertamente, "es frío y cruel". Sin embargo, la gente que da vida a estas tierras es "activa, audaz, industrial y sensible", en la descripción del escritor andahuaylino. 

A pesar de que, por momentos, se combinan fuertes lluvias con inclementes rayos del sol, durante las primeras semanas del año en Puno, el paso de las agrupaciones nunca se detiene. Anualmente participan, en promedio, más de 80 comparsas, integradas por cerca de 1,000 miembros cada una, que en torno a dos importantes fechas, para las danzas de luces (el concurso en el estadio Enrique Torres Belón y la parada por las principales calles de la ciudad), demuestran su ahínco por ser parte de la Fiesta Grande. Ritmo y devoción. 

La belleza y alegría del caporal. Integrante de la Agrupación Asiruni 100x100. 

En el mismo texto de Arguedas que se mencionó, el escritor de El zorro de arriba y el zorro de abajo, indicaría con mucha claridad que: "en los últimos años los conjuntos de bailes indios han ido perdiendo su pureza. La tradición perdió su rigurosa autoridad y surgió una nefasta libertad de mezclar los personajes de unos bailes con los otros... A esto hay que agregar la influencia de la carretera y la civilización. El indio pierde la mítica conciencia de sus bailes, se desintegra el contenido religioso y profundo de las danzas, de su valor ritual".

Razón no le falta a Arguedas cuando, además, indica que el interés demostrado por los turistas y viajeros han contribuido no poco a esta degeneración de las formas genuinas de las danzas, por el afán de improvisar y ostentar.

Sin embargo (siempre hay sin embargos), cuánto contribuye el interés de bailarines no puneños para que estas danzas tengan la trascendencia que, en la actualidad, traspasan las fronteras del Altiplano. ¿Habrían sobrevivido estos ritmos que, ciertamente, añadieron nuevas formas y estilos, con la influencia de nuevas culturas, como lo hacen desde su creación, siglos atrás? La cumbia, la salsa y otras expresiones han sido materia de análisis que, en particular posición, se enriquecieron con la fusión e incorporación de nuevas expresiones. Su vigencia se debe, en parte, a este fenómeno.

Sayitas. Para bailar por la Mamita Candelaria.

Fiesta y compromiso. La tradición marca que debes de bailar durante tres años consecutivos para que la Mamacha Candelaria te conceda un milagro. A título personal, cuando ingresas a la movida, no te sales nunca. Nunca.

"La vida sin música sería un error", Friedrich Nietzsche.

BONUS TRACK:  La fe y la fiesta, documental elaborado por la Municipalidad Metropolitana de Lima sobre la última festividad realizada, en la capital, a la Virgen de la Candelaria, (Plaza de Armas, 3 de febrero, 2013). "Bailaremos hasta que Dios y la Virgen lo permita".
                       
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20 de septiembre de 2012

Estafa laboral: negocio redondo en Lima

¿Buscas trabajo? Se necesitan señoritas para limpieza, niñeras, empleadas del hogar; se ofrece entre 500 y 700 soles más estudios para trabajar en Comas, Los Olivos, Miraflores; cama adentro y afuera; con urgencia. Otro: Fábrica de chocolates solicita personal joven, de preferencia provincianos, trabajo a medio tiempo. Uno más: Buscamos jóvenes y señoritas de 20 a 35 años con o sin experiencia; tres turnos fijos; confianza y prestigio de esta agencia de empleo; ingreso semanal 330 soles; áreas: impulsadoras, degustadoras, operarios de limpieza.

Caricatura: Gestión / Andrés.
A estos y otros puestos similares se reducen las posibilidades laborales de cientos de jóvenes que, sin estudios superiores o padrinazgos, buscan trabajo. Puestos que prometen inicios inmediatos y turnos fijos, pero, casi siempre, terminan siendo un camino de explotación y estafa.

¿ERES PROVINCIANO?
"En Lima sí hay trabajo. Tuve dos este año, pero cuando ya me deben renovar me despiden. Solo por eso, oportunidades no me faltan”, comenta Luis, de 20 años, quien cree que las condiciones laborales que le dieron eran las reglamentarias. “Yo he trabajado de 6 a 6 y de 10 a 10. El pago es 160 o 170 semanal; depende de tu desenvolvimiento. Se descansa una vez por semana, también debemos ir los feriados, para aprovechar las ventas, como dicen los jefes”, refiere.

Al solicitar un trabajo lo primero que piden es el DNI, luego empiezan las preguntas: ¿Eres provinciano? ¿Cuánto tiempo llevas en Lima? ¿Qué sabes hacer? Si cumples las “condiciones” entonces obtienes el puesto, pero con dos semanas de prueba. “De acuerdo a tu desempeño, como no sabes hacer nada, vas a entrar como ayudante”, nos ofrece Julián, el señor Julián, en su empresa de plásticos. Luego, con cierta brusquedad, nos aclara: “El pago es 170 semanal de 8 a 8, pero cuando es necesario, por pedidos, tienes que quedarte en las madrugadas”. Así de fácil estas empresas, la mayoría clandestinas e informales, explotan.

SE NECESITA... 
Entonces la otra posibilidad son las agencias de empleo. “La agencia me contactó con mi jefa con la condición de que la mitad de mi primer sueldo sea para ellos. Estuve dos meses, pero renuncié porque yo iba por limpieza, pero me ordenaban a vender, lavar, limpiar”, cuenta Gilma, una joven con acento provinciano. No obstante, eso no es todo. Conocedores de que la mayoría de los postulantes renuncian, se quedan con sus documentos. “Para que me lo devuelvan tuve que pagar 30 soles”, explica Gilma, quien cree haber hecho un pago justo, pues, en realidad, solo estuvo dos de los tres meses estipulados.

En el segundo piso de una vieja casa, en la avenida España en Comas, funciona la agencia de empleos Casa Mayor. Aquí se ofrece trabajo inmediato “con garantía y eficacia” de vigilantes, vendedores o personal de limpieza. El primer paso es un pago de 30 soles por trámite administrativo. Luego te piden algunos documentos personales y, si todo parece estar en orden, al día siguiente empiezas a trabajar. Sin embargo, ya en el trabajo…

“Para ganar más, se debe apoyar con horas extras, aunque en los pagos te descuentan comida y servicios", comenta Vilma. En su caso, ella sabe que es explotada, pero tiene obligaciones: mantener a su hijo y pagar el alquiler. Sin embargo, como hace meses, aun mantiene la esperanza de que “estará allí hasta encontrar algo mejor”. Como esta agencia, muchas te envían a otros puestos de trabajo, en los que terminas siendo explotado o, si no exiges tu contrato, postergado para seguir pidiéndote dinero con nuevos trámites.

LA CALLE ESTÁ DURA
Así de fácil estos centros se aprovechan de las necesidades de las personas, sin mencionar a las agencias que son pantalla de turbias transacciones y terminan en delitos como trata de personas. Lamentablemente muy pocos reclaman, la mayoría suele pagar y esperar. A la falta de información sobre derechos laborales, por lo que muchos creen que “así son las cosas”, se suma la impunidad. Al consultar sobre los pagos adelantados que piden las agencias nos explica una abogada del Ministerio de Trabajo, que: “son las agencias las que ponen el monto pues el Ministerio no establece uno fijo”.

Muchas veces estas llamadas oportunidades laborales dan la falsa idea de que sí hay trabajo, pero terminan siendo puestos con horarios esclavizantes y sueldos insignificantes que reducen las posibilidades de ahorro y, utópicamente, de poder estudiar. Al final de la jornada no solo roban dinero, también la dignidad.

BONUS TRACK: Cuando las posibilidades de encontrar trabajo son reducidas, surgen los ambulantes. Ambulante soy, Los Shapis (1985).



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Este texto fue un reportaje realizado para un taller de redacción. 
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12 de agosto de 2012

'Chiquito' Rossel: "Tienes que ser campeón mundial para que te ayuden"

Campeón como algunos. Humilde como pocos. Alberto 'Chiquito' Rossel es el mejor boxeador del mundo en su categoría, pero ello no es obstáculo para que mantenga valores tan olvidados como la humildad y la solidaridad, aquella tan negada en su camino al éxito. Pasada la natural euforia por haber sido campeón mundial, 'Chiquito' sigue concediendo entrevistas a canales de televisión, se deja fotografiar por periódicos, acude a cabinas de radios y sigue conversando, con las mismas ganas, con amigos, conocidos y extraños que acuden a él en busca de historias por contar. Una experiencia de vida.

ETERNO LUCHADOR. Alberto 'Chiquito' Rossel salió campeón a los 34 años. Sus palabras golpean más que sus puños en un ring de box.

Pactado el encuentro y por esas inexplicables razones por las que uno llega impuntual a una reunión, aunque planeó toda la  mañana llegar temprano, 'Chiquito' nos espera como si los campeones fuéramos nosotros. ¡Qué desfachatez! Espera, para colmo, a un desconocido, pero con quien ya pactó. Un pacto de caballeros, un campeón lo cumple.

Veinte minutos de tardanza, pero nos recibe con una enorme sonrisa, como la que esbozan los niños cuando por fin aprenden a manejar bicicleta. El lugar es un humilde gimnasio de la avenida Petit Thouars, de ambiente amigable y familiar: el lugar de entrenamiento que lo acogió cuando aún era un candidato más a boxeador consagrado y que ahora, en gratitud, no abandona.

Cinturón en mano, 'Chiquito' nos cuenta las dificultades que pasó para obtener el título y sus planes a futuro, como la posibilidad de incursionar en política. También nos da algunas recomendaciones para mejorar la preparación deportiva en los colegios y hace un enérgico llamado a autoridades y empresarios a involucrarse en el deporte. Confieso no ser aficionado del boxeo, pero de ahora en adelante un interesado en su trayectoria.

MOTOR Y MOTIVO. 'Chiquito' encontró en su familia un motivo para esforzarse.
SUS INICIOS
¿Cómo ha sido tu infancia?
No ha sido fácil. Empecé a boxear a los 14 años, pero antes casi no podía hacer deporte porque tuve problemas bronquiales y neumonías de nacimiento. El tema era bien delicado. Estuve muchas veces internado durante mi infancia. Hasta que a los 10 años ya estuve casi recuperado. Entonces me inicié en el boxeo, porque siempre me llamaba la atención el deporte de contacto.

¿Qué más hubieras conseguido si hubieras tenido mejores condiciones para desarrollarte en tu infancia?
Quizá hubiese conseguido el título un poco antes. Ten en cuenta que tengo una extensa carrera deportiva: ya casi 20 años practicando el boxeo. Quizá si las condiciones hubieran sido distintas en permitirme desarrollarme como deportista lo hubiera logrado mucho antes.Quizá.

¿Por qué elegiste ser boxeador?
Para ser deportista te tiene que nacer la vocación. El deporte del boxeo lo llevaba dentro y es algo que me nació de muy niño, a los 13 años. Y mi destino fue ser boxeador. Nunca lo he negado, algo que, sinceramente, lo llevo en el alma.

¿Siempre tuviste el apoyo de tu familia?
Siempre fueron incondicionales. Me apoyaron desde un principio y eso me da más seguridad y fortaleza para seguir en este camino. Son mi motivo para esforzarme cada día más y darles a ellos un futuro.

Con el cinturón.
AUTORIDADES, EMPRESARIOS Y EL APOYO AL DEPORTE
¿En algún momento, cuando solicitaste ayuda, fuiste rechazado por no tener claras condiciones de ser campeón?
Ha ocurrido, pero en lugar de amilanarme me fortaleció más. He tenido muchos obstáculos de todo tipo, pero me siento contento por haber superado tantas cosas. Ahora, la alegría que siento por haber ganado el campeonato es indescriptible y que el Perú goce con este título mundial. Ya lo que sucedió en el camino o personas que no creyeron en mí lo dejo atrás. El título también es para ellos.

¿Hay suficiente apoyo a los deportistas?
Es difícil. Esperamos que uno sea campeón para que recién lo puedan ayudar, pero en el camino, cuando tú te esfuerzas, siempre vas a encontrar a alguien que te tienda la mano. Para ello tiene que haber mucha constancia, perseverancia y disciplina de parte del deportista.

¿Sientes que algunos políticos o empresarios se han subido a tu éxito?
Si se han pronunciado es por lo que significa haber ganado este campeonato mundial. Como quieras, siempre van a estar los del Gobierno, bien para nosotros los deportistas. Espero que de igual forma cumplan con la Ley del Deporte que da un incentivo a los deportistas que quedan campeones mundiales o campeones olímpicos.

¿Por qué crees que se apoya más al fútbol?
Más apoyan al fútbol porque es un negocio redondo para mucha gente y por más que no haya resultados deportivos el negocio es bueno. Sin embargo, debería darse más apoyo a otras disciplinas deportivas que en realidad sí dan logros deportivos.

EL PROFESOR ROSSEL
¿Cómo deberían invertir las autoridades, sobre todo en menores, para ayudarlos a desarrollarse?
Por mi experiencia de vida en el deporte, creo que el Gobierno, IPD, Ministerio de Educación y las empresas privadas deben ir de la mano. Se debe convencer a las empresas privadas para que apoyen como auspiciadores o padrinos a los mejores deportistas. Apoyarlos desde sus inicios para que tengan un desarrollo deportivo integral. Con ello, mañana, más tarde, vamos a tener muchos campeones y ver el resultado del esfuerzo del deportista y de la empresa privada. No hay que esperar que uno sea campeón para que recién te apoyen, eso tiene que cambiar. Mi idea es que las empresas privadas apoyen desde los inicios del deportista con una inversión a largo plazo y, de hecho, vamos a tener muchos campeones.

Incursionar en política es una posibilidad.
Como profesor de Educación Física, ¿cómo crees que debería ser la preparación en los colegios, considerando que en la actualidad no es una prioridad el aspecto deportivo?
Creo que es muy importante trabajar con los niños. Aprovechar que están es una etapa de desarrollo para inculcarles el deporte base, no clases o disciplinas. Entonces, luego ir llevándolos al deporte que más condiciones tengan y de ahí trabajar con ellos. Si tienes talento para el boxeo, habrá una clase adicional para el box; si tienes condiciones para el fútbol, bueno, una academia de fútbol y así si tienes condiciones o posibilidades para otras disciplinas deportivas. Desde niños ir buscando esos talentos y que no terminen  toda la secundaria haciendo solo educación física. A parte de los profesores, también debería haber entrenadores deportivos.
  
PERÚ, TIERRA DE BOXEADORES
Mirando al futuro, ¿cómo ves las posibilidades para obtener un nuevo campeón mundial peruano?
Ya con este título mundial ganado, que es el primero para el Perú a nivel masculino, tengo la esperanza de que se abra el camino para los chicos que vienen atrás buscando su oportunidad. Hay grandes talentos, buenos valores, y esperemos que esto sirva para que las empresas privadas miren un poco más al boxeo y apoye sin miedo, sin temores.

Antes de una pelea, ¿cómo te motivas?
Antes de pelear siempre tengo mucha concentración. Me enfoco en todo el proceso de entrenamiento y en todo el máximo de tiempo que aproveché en la preparación diaria. Por ello, nunca desaprovecho ningún momento, no me pierdo o falto a ningún entrenamiento porque sé que así voy a sumar y me ayudará el día de la pelea: eso es muy importante. Y cuando cumplo al 100% toda mi preparación, en la pelea me siento muy seguro por haber hecho mi entrenamiento al pie de la letra. En todo eso pienso antes de subir a una pelea.

Para ser campeón mundial, ¿de qué privilegios te has privado?
Yo sé que todo tiene su momento y cuando buscas algo grande, como un campeonato mundial, te tienes que privar de todo. Yo tuve tres o cuatro meses de preparación, en la cual solo salía de mi casa a entrenar y estar en un lugar concentrado. Mi enfoque esa entrenar, descansar y mirar hacia el título. Para eso tiene que haber mucha voluntad, decisión, fortaleza, disciplina, esfuerzo y como deportista nunca dejar de soñar. Así se puede conseguir un título mundial.

TODO TIENE SU FINAL. Cuando llegue el retiro, 'Chiquito' planea ejercer su profesión profesor de Educación Físicay crear su escuela de box.
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Esta entrevista fue realizada para efectos de un curso universitario y publicada aquí. Todas las fotos son cortesía (cortesía de un compañero).

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4 de agosto de 2012

Entre conquistadores, virreyes y republicanos: la historia de Palacio de Gobierno


La historia del Palacio de Gobierno del Perú empieza a la par con la fundación de Lima, en 1535. Desde entonces se ha mantenido en el mismo solar que Francisco Pizarro eligió como su futura residencia. 

Palacio Virreinal (siglo XVIII)


Territorio antes dominado por el curaca Taulichusco y que, en el proyecto de Pizarro, cumplía con algunas condiciones tales como la cercanía al mar y la fertilidad del valle, para convertirse, desde entonces, en la sede de la gobernación de Nueva Castilla. La historia de Palacio es una viva evidencia de las etapas de la historia del Perú.

 
Palacio en el siglo XIX
Cuentan las crónicas de la época, que la inicial versión de Palacio fue sencilla, con un patio en el centro y un jardín en el que Pizarro sembró una higuera que, según la leyenda, existe hasta hoy. Lamentablemente para Pizarro, su residencia también fue el lugar de su muerte.

El  domingo 26 de junio de 1541, a la hora de la misa, un grupo de  21 almagristas irrumpió el Palacio de Pizarro para vengar la muerte de su líder Diego de Almagro, pero, sobre todo, por la ambición entre ambos grupos por la repartición de las mejores tierras del imperio encontrado y del poder. De esa guerra civil entre españoles procede el primer saqueo a Palacio.



Palacio (siglo XIX)
Instaurado el virreinato, la casa de Pizarro fue usada como residencia de los virreyes, quienes, progresivamente, fueron embelleciendo el recinto con adornos y artesonado digno del centro del poder del imperio español en tierras americanas.

En parte, este mejoramiento se dio por las explícitas quejas que remitió el virrey Francisco de Toledo (1569-1581), el llamado Solón colonial, ante la corona metropolitana por los pocos lujos que tenía su recinto de gobierno. ¡Qué desfachatez!

Palacio (siglo XIX)
Lamentablemente los terremotos de 1586, 1687 y 1746 que azotaron Lima destruyeron las reconstrucciones que se hacían del Palacio Virreinal, dejando nulos recuerdos de esas añejas edificaciones.

Proclamada la independencia -solo proclamada, no consumada- José de San Martín se instaló en Palacio, aunque por un breve tiempo. Las continuas disputas que, a la partida de San Martín y Bolívar, existirían entre caudillos y militares deseosos por convertirse en presidente harían de Palacio un lugar inseguro de residencia. Por lo que solo sería desde los gobiernos de Ramón Castilla en que Palacio volvería a despertar el interés de los mandatarios.

Recorte del incendio de 1921
Durante la Guerra del Guano (1879-1883), Palacio fue ocupado y saqueado por las tropas chilenas, con lo que perdió obras de arte y muebles de innumerable valor histórico. Ingresado el siglo XX, la Casa de Gobierno comenzaría a tener la actual forma que presenta; especialmente con las gestiones hechas por el presidente Augusto B. Leguía, quien por motivo del primer centenario de la Independencia del Perú mandó a edificar el Salón Dorado y el Salón de Recepciones y reconstruir la fachada de Palacio, destruida por un terrible incendio que azotó el lugar días antes del centenario (3 de julio de 1921). 

Serían los siguientes presidentes, como el general Luis Miguel Sánchez Cerro y Óscar Benavides, quienes terminarían por darle el actual diseño que tiene Palacio. Durante los últimos gobiernos solo se realizaron algunas modificaciones de pintado e iluminación, por lo que aún se mantiene su estilo neobarroco de inspiración afrancesada que se le dio a inicios del siglo pasado.

A lo largo de su historia, Palacio ha sido reconstruida tres veces producto de saqueos, terremotos e incendios. Su historia testifica la historia del país: dictaduras, levantamientos y la representación de la democracia en una de sus máximas expresiones cuando quien la ocupa y gobierna es verdaderamente quien fue elegido por el pueblo y para el pueblo. 


BONUS TRACK: Documental "LIMA". En él se pueden ver escenarios perdidos de la Lima de los años 50. Esta es la primera parte; parte dos aquí; en la tercera se puede apreciar al historiador Raúl Porras Barrenechea tomando el examen de ingreso a postulantes de la UNMSM en la Casona de dicha casa de estudios. (El documental fue producido en 1944 por Julien Bryan para The Office of the Coordinator of Inter-American Affairs). Joya fílmica. 




(Todas las imágenes, salvo la última, y parte de los datos del post fueron tomados de Internet).
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13 de mayo de 2012

La Universidad San Marcos 'envejece', pero rejuvenece al Perú


Pulmón del Perú. Órgano vivo de la sociedad peruana, decía de ti Alfredo Bryce Echenique. Nudo de inquietudes, plaza de victorias, mencionaba Juan Gonzalo Rose. Institución inconformista y crítica, te describía Mario Vargas Llosa. Para Rubén Vargas Ugarte: el bastión de la peruanidad. Activa siempre en los sucesos que marcan la Historia del Perú. Durante la proclamación de la Independencia, en la fundación de la República, en la Guerra del Guano. Ahí está tu gloriosa historia.
                                                                      
 
¡Adelante San Marcos gloriosa! Siempre a la vanguardia. Universidad Mayor. En cada época actualizándote a los cambios sociales y necesidades del país. Siempre acorde a las demandas científicas, humanísticas y tecnológicas de nuestra realidad. De tus claustros formaste hombres generosos, con vocación de servicio, amor por el conocimiento, la sabiduría y la dignidad del ser humano. San Marcos es y será siempre lo que es el Perú.

  

Quizá hoy estamos viviendo la peor de las crisis de la especie humana en toda la historia. Momentos en los que debemos formar un sistema educativo que desarrolle todas las áreas del saber científico. Es ese el compromiso de San Marcos con el Perú. Compromiso que debe reafirmarse para ser parte de la solución a la crisis que vivimos, como indicaba Albert Einstein cuando, en 1951, recibió el Doctor Honoris Causa de esta universidad. Llamado que también reclamaba Luis Alberto Sánchez, tres veces rector, por el bien de San Marcos, por el bien del Perú.  


Si no se entiende a San Marcos, no se conoce al Perú. No se entiende al Perú, si no se estudia en San Marcos.
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6 de marzo de 2012

Puno festivo: los danzantes esperan febrero como el oficinista aburrido que sea viernes


Si alguna vez se hizo una enumeración de las danzas (indias y mestizas) que se bailan en Puno, seguramente esa lista debe ser muy discutida. Según algunos investigadores, a la fecha esta región posee más de 350 danzas registradas y un sinnúmero que aún faltan estudiar. Única verdad: este es uno de los lugares más diversos en América en bailes típicos por su variedad, disfraces y coreografías y la capacidad, imaginación y fantasía, de adoptar lo occidental para enriquecer su cultura. 

En Puno, el calendario festivo es extenso. La fiesta y el rito se practican todo el tiempo paralelo al ciclo vital de la naturaleza y de la madre tierra. De todo el año, febrero es sinónimo de fertilidad gracias a la lluvia vivificadora que reverdece los campos, de efervescencia festiva se espera una buena cosecha, de reunión colectiva es momento de esperanza, de bondad de la pachamama y de agradecimiento a la Virgen de la Candelaria, como bien refiere el libro Puno festivo editado por la Municipalidad Provincial de Puno.

Durante las festividades a la Virgen todos bailan: quechuas y aimaras, naturales y visitantes, autoridades y pobladores.

Cada pueblo tiene un momento y espacio propicio para recordar su rica diversidad: la fiesta. En ella, se olvida la rutina y lo común, se reafirman identidades, se viven nuevas experiencias sensoriales, además, se promueve la cohesión social entre pobladores y visitantes y se incentiva el retorno de los paisanos migrantes. En la fiesta se integra, se recuerda, se comparte: música, amistad, comida, nostalgia, como también explica el referido libro.

El antropólogo Walter Rodríguez, en su artículo Oro, brocados y bordados para la Virgen de la Candelaria, escribe que en la actualidad las fiestas patronales no solo tienen connotaciones religiosas para agradecer los milagros o cumplir las promesas hechas, también políticas gracias al prestigio que adquieren los pobladores que ocupan algún cargo sociales y económicas. Aunque el cargo de alferado es una institución de origen hispano se incorporó a las celebraciones andinas para oficializar los rituales andinos. Hoy esta responsabilidad que se asume con uno o dos años de anticipación es para esperar algún favor o éxito siempre y cuando se haya cumplido con todas las obligaciones.


Fiesta improvisada en una de las plazas de Puno.

Las fiestas patronales permiten la convivencia de la liturgia católica con las creencias andinas y, asimismo, permiten que estas se renueven. En el caso de las festividades de la Virgen del Altiplano sigue contando Walter Rodríguez "quien asume este cargo de alferado adquiere visibilidad social en la comunidad y como tal implica varias responsabilidades: confección y bordado del vestuario nuevo que debe estrenar la Virgen y el Niño, el arreglo de su anda, las ceras, y la arquitectura efímera de los fuegos artificiales para las vísperas, misa de fiesta, arreglo del templo, etc... La comunidad entiende que la pertinencia, puntualidad y fastuosidad que caractericen cada acción cumplida debe merecer reconocimiento y buen comentario porque a cumplido bien con la Virgen; la sanción social emite su juicio cuando sucede lo contrario".

Diablo bailando durante el día de la Parada. Puno - 2012.

En el catolicismo, las advocaciones a la Virgen María son diversas; siendo una de las principales la de la Virgen de la Candelaria. La historia menciona que la primera imagen fue esculpida por el devoto indio Francisco Tito Yupanqui y entronizada en la iglesia de Copacabana. El antropólogo Mario Núñez, en su escrito Hitos históricos de la Candelaria, explica que el inicio a la devoción a la Virgen pudo haber empezado durante los ataques de Túpac Amaru de 1781 a la región. Se dice que la Virgen fue la salvadora del pueblo cuando los españoles estuvieron cercados y los indios echaban bolas de fuego a sus refugios.  Pese a la superioridad y vehemencia india, jamás se prendió, ni quemó nada, porque la Virgen apagaba el fuego y esto visiblemente los vieron los indios. Desde ahí, naturales y defensores de la ciudad sacaron a la Virgen en procesión, hecho que posibilitó el término del asedio.

El Titicaca es el lago navegable más alto del mundo. Agrupa a 36 islas entre ellas Taquile y Amantaní.

La otra explicación da cuenta que el fin del asedio se debe al respeto que ya tenían los naturales hacia la Virgen, hecho que fue manejado en beneficio de los pobladores españoles. Es decir, un mecanismo de inducción evangelizadora usado por los peninsulares.

Isla flotante de los Uros. Uno de los pueblos más antiguos de América, conformado por cerca de 40 grandes islotes flotantes de totoras.
Cada isla agrupa a varias familias. Pese al tiempo viven igual que sus antepasados. Su principal fuente de ingreso es el turismo.

Mención especial es estas fiestas merece el vestuario de la Virgen y el de los danzantes. Hecho devocional que indica el cumplimiento de la promesa de los participantes. Estos atuendos, casi siempre de estreno, están cargados de concepción artística, confección única, iconografía especial y materiales con significado particular. En su elaboración se pone mucho cuidado en todos los detalles, ya que significa la culminación de preocupaciones, promesas y revelaciones de los participantes.

Diablos

Idilio, un tema de María Juana (Bolivia)... "Al año que viene volveré a bailar por ti". 
     
     
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17 de enero de 2012

Dakar 2012: el encuentro del inca con el faraón en el siglo XXI


La historia algunas veces especula. Se dice, por ejemplo, que en el pasado, faraones e incas entablaron vínculos. Ello, para explicar las similitudes en las deformaciones craneanas que ambas culturas practicaron. Aunque nunca se pudo mostrar evidencias más contundentes del acercamiento y, menos aún, de los caminos -pequeño detalle- que debieron acercar dos civilizaciones separadas por miles de kilómetros, las especulaciones terminaron la semana que pasó.

Enero 2012 fue la fecha. Los desiertos de Egipto, que otrora cobijaron al Rally Dakar, se unieron a los peruanos para atestiguar la lucha de sobrevivencia de los motores más potentes del mundo. Después de quince días, por los desiertos de Argentina, Chile y el Perú, los "sobrevivientes" de la competencia off road más extrema del mundo llegaron a nuestra capital, para la premiación y reconocimiento a su tenacidad y resistencia. Jornada histórica.

Dakar - Perú 2012. Fondo: Las Nazarenas

En el Dakar, más allá de la clasificación o el puesto de llegada, se premia el esfuerzo por culminar la competición. El menor error se paga con el abandono de la carrera: prima la resistencia. Quizá por ello existe el llamado "Espíritu del Dakar". Es decir, la ayuda mutua al compañero-competidor que cae. Del árbol caído, no se hace leña. Más allá del deseo por ser primero, prima la solidaridad -y si no, ahí está el reglamento-.

El hombre y la máquina

Este año, al parecer, ganaron los que se esperaba. En motos venció el francés Cyril Depres, no sin antes haber brindado una pareja competencia con su compañero de equipo, el español Mark Coma, con quien disputó, hasta la penúltima etapa, el primer lugar. Por su parte, en camiones, se llevó el primer lugar el holandés De Rooy, conductor de un imponente tanque verde. En carros, como todo lo indicaba, marcó supremacía, el también francés, Peterhansel; sin embargo, mención particular merece el norteamericano Gordon, multicampeón en Nascar: un espectáculo. Personalidad, carisma y polémica. Todo junto. ¡No te mueras nunca, Gordon! Y, obviamente, agradecimiento a los peruanos que, pese a las carencias de un deporte común -es decir, no fútbol- se las arreglaron para regresar con la bandera en alto después de casi 9 mil kilómetros de recorrido. Fuerza Inca: verdaderos embajadores peruanos.

Pantera Rosa en la cúspide. Cortesía de los argentinos Dagostino y Turra.

Caso particular son el clan de los Patronelli: hermanos argentinos campeones en la categoría de cuatriciclos. En primer lugar quedó: Alejandro. Segundo: Marcos. Hermanos de sangre, pero antes de equipo. Y con ellos, la famila. Sí, la familia. Junto con Alejandro y Marcos está detrás todo el hogar: papá, mamá, hermana, hermanos, novias, amigos. De febrero a diciembre trabajan todos en la empresa familiar; en enero, todos al Dakar.

La máquina

Se inscribieron en total 465 participantes para competir (171 autos, 185 motos, 33 cuatriciclos, 76 camiones). Llegaron a Lima 246. De ellos, Guilherme Spinelli no fue un corredor más. Cierto, no terminó la competencia; pero, fue por decisión suya: por honestidad. Había empezado bien, pero un choque lo obligó a parar. Recibió ayuda externa, prohibida por la organización y, aunque los oficiales que supervisan la competencia no lo habían notado, él decidió abandonar porque sintió que hizo trampa. Lo comunicó y dio un paso al costado. Ejemplo.



Así terminó el Rally Dakar que desde hace cuatro año recorre caminos sudamericanos: carrera de carreras. Hasta el próximo año. Acá mejores fotos -mucho mejores, in situ-.
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